La Dirección General de Impuestos (DGI) de Marruecos ha intensificado las investigaciones sobre grandes promotores inmobiliarios que exigen a los clientes pagos en efectivo. Los inspectores han puesto en el punto de mira a empresas que operan principalmente en Casablanca y Marrakech, tras las quejas de clientes insatisfechos. Estos clientes alegan que promotores destacados, especialmente los del sector inmobiliario de lujo, exigen pagos adicionales más allá de los precios acordados contractualmente. (01.03.2025)
