La Secretaría de Estado de Artesanía y Economía Social y Solidaria de Marruecos ha prohibido oficialmente el uso de brea en la producción y decoración de cerámica de arcilla para alimentos. La decisión se produce tras las pruebas realizadas en muestras de cerámica recubierta de brea que arrojaron resultados alarmantes. La prohibición, comunicada a través de una circular formal, marca una de las intervenciones de salud pública más directas que ha visto el sector artesanal en años.
Lo que encontraron las pruebas de laboratorio
Los análisis realizados en muestras de productos de arcilla tratados con brea revelaron altos niveles de elementos químicos dañinos, entre ellos arsénico, aluminio y cobalto. Estas sustancias pueden migrar a los alimentos durante el uso cotidiano de los utensilios, creando un riesgo directo para la salud de los consumidores. Los resultados confirmaron concentraciones elevadas de compuestos químicos peligrosos, incluyendo aluminio, cobalto y arsénico. Estas sustancias son capaces de transferirse a los alimentos y representan un riesgo comprobado para la salud del consumidor. Los hallazgos dejan poco margen para la ambigüedad: la brea, un material que muchos alfareros han utilizado durante generaciones para sellar y decorar sus obras, es incompatible con el contacto seguro con alimentos. La escala de contaminación detectada en las muestras analizadas sugiere que el problema no se limita a un puñado de talleres, sino que potencialmente afecta a una porción más amplia del mercado de cerámica artesanal.
La prohibición oficial y cómo fue emitida
En una circular dirigida a los presidentes de las cámaras de artesanía y a los directores regionales y provinciales, el Secretario de Estado Lahcen Saadi indicó que los análisis mostraban altas concentraciones de aluminio, cobalto y mercurio altamente dañinos para la salud. La circular impone un cese del uso de brea en toda la cerámica y los artículos de barro que entren en contacto con alimentos. Este canal de instrucción formal, que llega a directores regionales y presidentes de cámaras, asegura que la prohibición tenga peso institucional en cada nivel de la cadena de suministro artesanal. La directiva se aplica a la brea en todos sus usos dentro del sector, ya sea aplicada como sellador, como revestimiento decorativo o como acabado tradicional en artículos vendidos para cocinar, servir o almacenar alimentos.

Campañas de concienciación para llegar a los artesanos sobre el terreno
El departamento ha pedido a los servicios regionales y provinciales que realicen campañas de sensibilización y comunicación dirigidas a artesanos y profesionales del sector de la cerámica y la alfarería, en particular los que se especializan en utensilios destinados al uso alimentario. El objetivo es informarles de los peligros vinculados al uso de brea, alentarlos a abandonar la práctica y adoptar alternativas seguras, con el fin de proteger la salud pública y fortalecer la calidad y competitividad de los productos artesanales marroquíes. Las campañas representan un reconocimiento de que prohibir un material solo mediante circular no es suficiente. Muchos alfareros, especialmente en las zonas de producción rural, confían en recetas y materiales tradicionales transmitidos a través de talleres. Llegar a ellos requiere un compromiso directo a través de las redes de cámaras y oficinas provinciales que ya mantienen contacto con estas comunidades.
Implicaciones para los consumidores y el mercado de exportación
La práctica de usar brea sigue siendo generalizada en ciertas zonas de producción, y más allá de la dimensión sanitaria, la medida también tiene como objetivo reforzar el cumplimiento de los productos artesanales marroquíes. Las autoridades francesas ya habían emitido una advertencia sobre tazas de arcilla marroquí vendidas en Francia, citando niveles excesivos de aluminio, arsénico y cobalto. La alerta fue distribuida a través de la plataforma RappelConso tras el descubrimiento de estas sustancias tóxicas en tazas vendidas en una tienda en Béziers, en el sur de Francia. Este episodio de alerta internacional subraya la dimensión transfronteriza del problema: cuando la cerámica marroquí entra en canales de exportación sin cumplir con los estándares de seguridad alimentaria, las consecuencias reputacionales y comerciales se extienden mucho más allá de los mercados domésticos. La nueva prohibición, si se aplica correctamente, posiciona a Marruecos para abordar esa vulnerabilidad y restaurar la confianza en sus exportaciones de artesanía de cerámica.
Lo que viene después para el sector
El sector de la cerámica artesanal marroquí es un pilar tanto de la identidad cultural como de los ingresos de exportación. Eliminar gradualmente la brea requiere que los artesanos identifiquen alternativas seguras y probadas que preserven la apariencia tradicional y la durabilidad de sus productos sin la toxicidad asociada. Con el tiempo, este cambio puede fortalecer la confianza en la cerámica marroquí, incluso en los mercados de exportación y entre las familias que compran estos productos en casa o en el extranjero. Para los consumidores que ya poseen utensilios de arcilla recubiertos de brea, la recomendación es clara: priorizar la cerámica y los artículos de barro garantizados sin brea para cualquier uso alimentario, y preguntar directamente a artesanos y minoristas sobre el origen y el tratamiento de los artículos. El próximo desafío de la Secretaría es asegurar el cumplimiento en un panorama de producción fragmentado y en gran medida informal.
Basado en informes de Médias24 (medias24.com)













